• Clínica Odontoconciencia, Lechería, Anzoátegui – Venezuela

Las carillas dentales son un tratamiento odontológico. Y como cualquier tratamiento, tienen indicaciones específicas.

“Quiero hacerme carillas.”

Es una frase que escuchamos con frecuencia.

Y muchas veces la conversación comienza directamente por ahí.

Pero para mí, hay una pregunta mucho más importante que hacer primero:

¿Realmente las necesitas?

Porque las carillas dentales son un tratamiento odontológico, no simplemente un recurso estético.

Y como cualquier tratamiento, tienen indicaciones específicas.


¿Qué son realmente las carillas?

Las carillas dentales son restauraciones que se colocan sobre la superficie visible de los dientes para modificar determinados aspectos como su forma, tamaño, color o proporción.

Pueden ser una excelente opción en pacientes y situaciones específicas.

Pero que podamos modificar un diente con una carilla no significa automáticamente que deba llevar una.

Antes de indicarlas necesitamos evaluar las condiciones de ese diente y de toda la boca.


¿Cuándo pueden estar indicadas?

Depende de cada caso.

Las carillas pueden estar indicadas para determinadas alteraciones de forma, tamaño, color, desgaste o algunas modificaciones de posición, siempre que existan las condiciones adecuadas para realizar el tratamiento.

Pero antes de pensar en carillas necesitamos evaluar mucho más que el aspecto de los dientes.

Encías, mordida, posición dental, estructura, desgaste, hábitos y salud bucal también forman parte de la evaluación.

Porque no tiene sentido planificar una restauración estética sin considerar la salud y la función.


A veces la respuesta no es una carilla

Y esto también forma parte del diagnóstico.

Hay pacientes que llegan pensando en carillas y, después de evaluarlos, descubrimos que existen otras alternativas más adecuadas.

Puede ser ortodoncia.

Puede ser un blanqueamiento.

Puede ser una restauración más conservadora.

Puede ser necesario tratar primero un problema de encías.

O incluso puede ser que no necesitemos hacer nada.

Sí.

A veces la mejor decisión es mantener lo que está sano y simplemente controlarlo.

Porque no todo lo que se puede modificar necesita ser modificado.


¿Y si quiero cambiar toda mi sonrisa?

Aquí vuelve a aparecer el concepto de diseño de sonrisa.

Si estamos pensando en transformar varios dientes, no deberíamos comenzar preguntándonos cuántas carillas vamos a colocar.

Primero necesitamos saber qué queremos conseguir y si las carillas son realmente el tratamiento indicado para lograrlo.

Analizamos la sonrisa, el rostro, los dientes, las encías, la función y la mordida.

Y dependiendo del caso, podemos utilizar herramientas digitales y una previsualización para estudiar el resultado antes de llegar a la restauración definitiva.

Porque las carillas son la ejecución.

La indicación y la planificación vienen antes.


No todo el mundo necesita carillas

Y decirlo también forma parte de hacer odontología estética con criterio.

No todas las personas necesitan carillas.

No todas necesitan la misma cantidad.

No todas necesitan el mismo material.

Y no todas necesitan cambiar su sonrisa.

Para mí, un buen tratamiento estético no consiste en hacer la mayor cantidad de cambios posibles.

Consiste en determinar qué necesita realmente esa persona, respetando su salud, su función y sus características.

Por eso, antes de preguntar:

“¿Cuántas carillas necesito?”

hay una pregunta mucho más importante:

“¿Realmente necesito carillas?”

Y esa respuesta comienza siempre con un buen diagnóstico.

Artículo escrito por Od. Alvis Gabriela González
Odontóloga · Especialista en Rehabilitación oral.
Directora de Odontoconciencia