• Clínica Odontoconciencia, Lechería, Anzoátegui – Venezuela

No. Y precisamente durante el recambio dental hay información que necesitamos observar antes de decidir cuándo intervenir.

Hay una etapa en la que la boca de tu hijo está cambiando constantemente: dientes que se caen, otros que empiezan a salir, espacios que aparecen y desaparecen y una mordida que también se transforma.

Ese momento no es para esperar. Es para evaluar.

Durante el recambio dental podemos obtener información muy valiosa sobre cómo están erupcionando los dientes, cuánto espacio tienen disponible, cómo se relacionan las arcadas y cómo se están desarrollando los maxilares.

Y justamente por eso, no es necesario esperar a que aparezcan todos los dientes permanentes para hacer una evaluación de ortodoncia.

Lo que podemos ver mientras está mudando los dientes

Un niño puede estar mudando los dientes y, aparentemente, todo parecer normal.

Pero durante esta etapa podemos detectar situaciones como pérdida prematura de dientes temporales, falta de espacio, alteraciones en la mordida o dientes permanentes que están erupcionando en una posición desfavorable.

Y aquí hay algo importante:

no todo lo que necesitamos saber se puede ver directamente en la boca.

Por eso, una evaluación de ortodoncia infantil no consiste solamente en mirar los dientes.

Comenzamos con la evaluación clínica y la complementamos con estudios radiográficos, como la radiografía panorámica y la radiografía cefalométrica lateral, porque necesitamos conocer también cómo vienen los dientes que todavía no han erupcionado y su relación con otras estructuras.

En otras palabras: mirar la boca nos cuenta una parte de la historia. Las radiografías nos permiten conocer lo que a simple vista no podemos ver.

Entonces, ¿hay que esperar a que mude todos los dientes?

Definitivamente no.

La presencia de dientes temporales no significa que sea demasiado pronto para evaluar. Y siempre ten presente que cada niño es diferente.

En algunos casos será suficiente con controlar la evolución.

En otros puede ser necesario mantener un espacio, controlar la erupción o intervenir sobre alguna alteración.

Y en determinados pacientes puede estar indicado comenzar un tratamiento de ortodoncia u ortopedia.

No todos los niños necesitan tratamiento durante esta etapa. Pero sí necesitamos saber cómo están evolucionando.

Porque durante el recambio dental, la boca nos está dando información que puede ser importante para decidir qué hacer, cuándo hacerlo y cuándo simplemente observar.

En salud no hay una fórmula mágica que aplique a todos los casos.

Primero evaluamos. Luego estudiamos. Y con toda la información, decidimos cómo y cuándo intervenir.

Porque evaluar temprano no significa tratar temprano.

Significa tener la información necesaria para no llegar tarde cuando sí existe algo que podemos hacer durante el crecimiento.


Artículo escrito por Od. Alvis Gabriela González
Odontóloga · Especialista en Rehabilitación oral.
Directora de Odontoconciencia