Del escaneo 3D a tu tratamiento: qué ocurre detrás de una odontología más precisa y planificada
Hay algo que muchos pacientes me preguntan después de ver su boca escaneada en 3D:
“¿Y ahora qué hacen con eso?”
Y la respuesta es: mucho más que utilizarlo para el diagnóstico.
Una vez que tenemos el registro digital de tu boca, podemos utilizarlo para planificar, diseñar, comunicar y, en determinados casos, fabricar diferentes soluciones.
Es decir, el escaneo no deja de ser útil cuando termina la consulta.
Ese archivo puede convertirse en parte del tratamiento.
Y no, no mandamos tu boca a una impresora y esperamos a ver qué sale. 😂
Del escaneo al diseño
Dependiendo de lo que necesites, ese modelo digital puede utilizarse para diseñar coronas, carillas, prótesis, férulas para bruxismo, restauraciones sobre implantes y otros elementos.
Podemos trabajar sobre el diseño antes de llegar a la fabricación y, en determinados tratamientos, incluso previsualizar algunas posibilidades.
Primero planificamos.
Después fabricamos.
¿Y el laboratorio?
El archivo digital puede enviarse directamente al laboratorio dental junto con la información necesaria para realizar el trabajo.
Esto permite que odontólogo y laboratorio trabajen sobre la misma información digital, mejorando la comunicación y reduciendo pasos repetidos.
Y aquí es donde la tecnología empieza a tener un impacto que sí puedes sentir tú.
¿Qué ganas tú con todo esto?
En determinados tratamientos, el flujo digital puede significar:
menos citas, menos tiempo sentado en el sillón y procesos más rápidos.
También puede hacer algunas etapas mucho más cómodas, como ocurre cuando podemos utilizar un escáner intraoral en lugar de una impresión convencional.
Y hay otro punto fundamental:
mayor precisión y previsibilidad.
Al trabajar digitalmente, podemos registrar y transferir información de forma mucho más controlada durante las diferentes etapas del tratamiento.
Pero la tecnología no decide por ti
Aquí está la parte que nunca debemos olvidar.
Un escáner puede ser extraordinario.
Un software puede diseñar con muchísima precisión.
Una impresora 3D puede fabricar en cuestión de horas.
Pero ninguna de esas herramientas puede responder la pregunta más importante:
“¿Qué necesitas realmente?”
Eso sigue dependiendo del diagnóstico, la planificación y el criterio profesional.
Porque no se trata de hacer las cosas más rápido por hacerlas más rápido.
Se trata de utilizar la tecnología para trabajar mejor, con más comodidad, precisión y planificación.
En Odontoconciencia, ese es nuestro objetivo.
No se trata de tener más tecnología.
Se trata de utilizar mejor la tecnología que tenemos.
Artículo escrito por Od. Alvis GabrielaGonzález
Odontóloga · Especialista en Rehabilitación oral.
Directora de Odontoconciencia

